jueves, 11 de marzo de 2010

No tenía pensado poner nada, salvo esta imagen, que todavía, seis años sigue encogiendo el alma.
Dijo Machado que el hecho de que los nacionales
bombardearan Madrid era un crimen, porque todos
los españoles tenemos una razón sentimental
que nos ata a Madrid: unos tíos, algún otro familiar,
unos recuerdos. Una sonrisa y unos ojos que son los
más hermosos de España entera; en mi caso, esto último es cierto.
Seis años después, seguimos esperando la verdad. No por política. Por nuestros muertos. Que son los de toda España, pues un Once de Marzo, todos morimos un poco. Todos íbamos en esos trenes de la muerte.
Puedo perdonar un error. Nunca la traición. Ni el olvido, que sólo es traición disfrazada de cotidianeidad.